autoestima

La autoestima es sentirte bien contigo mismo, tener confianza en ti, perdonarte cuando te equivoques, aceptarte como eres (con tus virtudes y defectos), buscar resolver los problemas y no huir para evitar el esfuerzo. La autoestima es pensar: “yo puedo”, “soy capaz”.

La autoestima está directamente relacionada con la imagen que tenemos de nosotros mismos y cómo nos sentimos con esta imagen. Y esto hace que nos queramos mucho, regular o poco.

Influye mucho en nuestra autoestima cómo nos ven los demás. Si hablan de forma positiva sobre nosotros, tendremos una autoestima más alta que si nos dicen sólo cosas negativas. En muchas ocasiones, coincide cómo nos vemos y cómo nos ven los demás. Y otras veces, podemos llevarnos sorpresas… haz la prueba y pregúntale a algunas personas que te conozcan bien qué dos cualidades positivas destacarían de ti y otras dos cosas que piensen que deberías mejorar. Y toma nota si coinciden en sus apreciaciones…

La autoestima sirve para sentirnos bien con nosotros y con los demás, nos da tranquilidad y seguridad en nuestra forma de pensar y actuar. Es el recurso personal más importante con el que podemos contar para vivir plenamente y tener una buena estabilidad emocional. Tener una autoestima alta nos protege frente a los malos momentos y nos ayuda a superarlos.

A continuación, te presento 4 sugerencias clave para tener una buena autoestima:

1. Conócete

Está bien dedicarnos un tiempo a pensar sobre nosotros mismos: “¿Cómo soy?”

  • ¿Cuáles son tus puntos fuertes  (qué cualidades buenas tienes, qué sabes hacer, qué te gusta…)?
  • ¿Qué cosas podrías mejorar?
  • ¿Qué otras cosas tenemos que aceptar como son porque no se pueden cambiar (por ejemplo: una enfermedad crónica, una discapacidad,…)?

2. Cree en ti

Después de pensar sobre nosotros y sacar nuestras cualidades positivas y las cosas que podríamos mejorar (o simplemente que tenemos que aceptar)…

Tenemos que convencernos de que:

  • Esas cosas buenas que ya tenemos nos pueden ser muy útiles en la vida.
  • Somos capaces de aceptar, cambiar o mejorar algunas cosas que no nos gustan de nosotros.
  • Somos únicos e irrepetibles. Todos, absolutamente todos, tenemos cosas buenas y nos las tenemos que creer. Todos somos valiosos…

Esto no significa que seamos superiores a nadie, pero tampoco los demás son superiores a nosotros. Y es tan importante que… según lo que nos creamos, así nos comportaremos…

3. Haz cosas que te hagan sentir bien

Puedes hacer una lista enumerando todo aquello que disfrutas haciendo (leer, correr, ir a cenar con amigos, pintar, mirar las estrellas,…). Pueden ser cosas sencillas, pequeñas, cercanas…

Puedes probar otras: se ha demostrado científicamente que hacer algo por los demás, hace que nos sintamos muy bien. También puedes decirle algo bueno a un amigo, a tu madre, a tu pareja, …esas cosas que igual piensas, pero que normalmente te callas. Descubrirás el placer que se siente al expresarlas con sinceridad y naturalidad, además de la reacción (mezcla de perplejidad y satisfacción) que producen en el otro.

4. Intenta mejorar siempre

  • Afán de superación

Como, ya hemos visto, todos tenemos cosas que podemos mejorar de nosotros mismos, o de nuestra vida en general…

Es muy estimulante y satisfactorio ir poniéndonos retos/metas a lo largo de la vida e ir alcanzándolas. Eso refuerza nuestra autoestima porque vemos que gracias a nuestro esfuerzo lo hemos conseguido.

  • Actitud positiva

Hay otras cosas que no podemos cambiar, porque no dependen de nosotros…, en estos casos tenemos que aceptar las cosas como vienen e intentar llevarlas de la mejor manera posible, tratando de encontrarles un lado bueno y procurando no acumular rabia.

El rencor y la rabia exagerados no nos ayudan a seguir adelante y mejorar, sino todo lo contrario, nos bloquean y nos hacen perder la energía positiva que necesitamos para superar los problemas. Nos hacen sentirnos mal, incluso pueden provocarnos comportamientos destructivos (nos dan ganas de hacer daño a los demás o incluso a nosotros mismos…).

  • Superar obstáculos

Muchas veces para conseguir lo que queremos tenemos que superar algunos obstáculos que nos surgen en nuestro día a día. A veces incluso, podemos frustrarnos y ponernos rabiosos si no lo conseguimos pronto, pero hemos de ser conscientes de que las cosas llevan su tiempo y requieren esfuerzo. Hay que tener paciencia y perseverar: si no sale bien a la primera, pues a la segunda o a la tercera, pero no abandonar…

 

 

Espero que te haya resultado útil este artículo…yo, desde luego, he disfrutado escribiéndolo.

Escrito por Pepa Bueno Marí